La
madera más usada es de pino de Flandes de segundas, tratada
para clase de riesgo IV, mediante productos homologados que garantizan
su duración sin riesgos para la salud ni el medio ambiente.
Toda la madera comercializada dispone le la certificación
P.E.F.C. que garantiza la sostenibilidad de las explotaciones forestales
de donde procede el producto |